Aplicaciones como Strava han dejado de ser solo diarios de entrenamiento para convertirse en redes sociales deportivas. Si bien impulsan la motivación, también generan estrés, frustración y pérdida de autoconfianza al fomentar comparaciones constantes. Este artículo analiza cómo estas plataformas influyen en la salud mental de atletas jóvenes y cómo entrenadores y padres pueden construir un uso equilibrado y consciente en nuestros entornos.
- De las estadísticas a la exposición social
Strava, Runtastic y similares combinan métricas con “me gusta”, logros visibles y ranking social. Esto puede alimentar la motivación, pero también la comparación y el perfeccionismo digital. - Efectos psicológicos negativos emergentes
Según el historiador y periodista Carles Senso, el deseo de validación digital puede llevar a entrenamientos extremos, frustración ante registros inferiores y prácticas de engaño en redes sociales. Así lo afirmo a el diario El País. - Ejemplos en deportistas jóvenes
Deportistas de categorías formativas pueden sentir que su rendimiento solo vale si lo ven los demás; esta presión puede afectar su autoestima y disfrute del deporte.

Recomendaciones para entrenadores y familias
- Fomentar un enfoque centrado en el proceso, no en los “likes”.
- Limitar revisiones de apps después del entrenamiento.
- Introducir “días desconectados” donde se valora el entrenamiento en silencio.
- Enseñar autoevaluación y autorreflexión real, no comparaciones externas.
Beneficios del uso consciente
Las apps pueden ser herramientas de motivación, investigación de datos y seguimiento. Integradas con límites, potencian el rendimiento.
Las aplicaciones deportivas integradas con social media son un arma de doble filo: pueden motivar, pero también presionar. Y estoy convencido que «El uso de herramientas digitales para potenciar el entrenamiento debe servir al deportista, no al público.”