La relevancia del apoyo familiar en deportistas

Un dato que impresiona desde el inicio Un estudio de la International Journal of Sport Psychology señala que el 65 % de los jóvenes deportistas tienen más probabilidades de mantenerse motivados y alcanzar su máximo potencial cuando cuentan con un respaldo familiar sólido y constante. Este apoyo se convierte en la base silenciosa que sostiene sus sueños y esfuerzos. ¿Qué significa el apoyo familiar en el deporte? Para un deportista —especialmente en etapas tempranas—, el apoyo familiar no solo implica financiamiento o transporte: es un escudo emocional, una red de contención frente a la presión y un motor para sostener la pasión. Incluye: Este apoyo construye un entorno de confianza donde el deportista se siente valorado más allá de sus medallas. Las consecuencias de un respaldo ausente o débil La falta de apoyo familiar puede generar: Cuando el hogar no acompaña, el atleta está más expuesto a sentir que su esfuerzo no importa, y que los sueños son solos responsabilidades. Historias reales: apoyo familiar en el corazón del éxito Ignacia Muñoz, la pequeña gran skater chilena Con solo 12 años, Ignacia Muñoz se convirtió en la número uno nacional en la modalidad Park, compitiendo en categorías adultas algo inédito en Chile. En su relato, reconoce sin dudarlo: “Mi familia es mi pilar fundamental, mi papá me acompaña en cada entrenamiento o viaje. Él dejó de trabajar para apoyarme y mi mamá trabaja para poder costear mi carrera deportiva. Ellos son quienes me dan el apoyo incondicional en todo momento. Sin su apoyo tanto emocional como logístico sería imposible. Su presencia es vital para mí” Diario AS. Cuando participó en el Mundial de Skateboarding en Roma con apenas 12 años, la experiencia fue más que una competencia: “Este mundial no solo fue una competencia, sino aprendizaje, crecimiento…”“Quiero agradecer a mi familia, por su amor incondicional. A mi entrenador…” Diario AS. Ignacia no solo ha destacado por su talento, sino también por la fuerza que extrae del vínculo familiar que la impulsa cada día hacia adelante. Otras voces que reflejan el poder del respaldo Si bien Ignacia es el ejemplo más reciente, existen muchos otros relatos donde la familia ha sido el motor invisible detrás de grandes logros: padres que reconocen el sacrificio y transforman su vida cotidiana para que los deportistas puedan entrenar, recuperarse y crecer sin colapsar con la presión. El círculo positivo del apoyo emocional Cuando el hogar acompaña, se crea una dinámica virtuosa: El atleta crece como persona, sintiéndose parte de algo más grande que sus éxitos momentáneos. Acciones preventivas: cómo fortalecer el apoyo familiar El aporte del entorno no surge por azar; se construye. Aquí algunas estrategias clave: 1. Educación emocional a las familias Capacitar a padres, madres y tutores en psicología deportiva básica, comunicación empática y acompañamiento sin presión. 2. Espacios de diálogo intrafamilia Implementar encuentros periódicos donde deportistas y sus familias conversen sobre expectativas, emociones y desafíos de manera abierta. 3. Coordinación logística compartida Establecer roles claros: quién va a entrenamientos, quién gestiona apoyos económicos, y cómo se distribuyen responsabilidades sin sobrecarga en un solo miembro. 4. Contención en momentos críticos Diseñar protocolos post-lesión o tras un mal rendimiento, donde padres y entrenadores trabajen en conjunto para contener emocionalmente al deportista. 5. Promoción institucional del rol familiar Federaciones, clubes y escuelas deben reconocer y visibilizar públicamente la función clave del apoyo familiar en el rendimiento y bienestar de los atletas. 6. Redes de apoyo entre familias de deportistas Crear grupos o comunidades donde madres y padres compartan experiencias, desafíos y buenos consejos para acompañar mejor a sus hijos. La presencia que transforma A veces pensamos que los grandes logros deportivos nacen del esfuerzo individual, del talento o la disciplina. Pero lo cierto es que muchas veces, lo que realmente sostiene a un deportista no está en la pista ni en el podio… está en casa. En una madre que prepara las colaciones antes del entrenamiento. En un padre que maneja cientos de kilómetros para que su hija pueda competir. En un “dale, tú puedes” justo antes de salir a la cancha. No es el resultado lo que marca la diferencia. Es el saber que, pase lo que pase, hay alguien que te espera, te apoya, te escucha. Alguien que cree en ti incluso cuando tú dudas de ti mismo. Ignacia Muñoz lo dijo con una madurez que conmueve, pese a sus 12 años: sin su familia, nada de esto sería posible. Ellos son su base, su red, su impulso. Y como ella, muchos otros niños, niñas y jóvenes encuentran en ese abrazo cotidiano el verdadero motor para no rendirse. Por eso, si estás leyendo esto y formas parte del círculo cercano de un deportista como mamá, papá, hermano o cuidador, nunca subestimes el poder que tienes. Tu presencia vale más que cualquier trofeo. Porque a veces, basta con estar. Con quedarse. Con escuchar. Y eso puede cambiarlo todo. Te invitamos a seguir explorando esta conversación en el nuevo episodio del podcast El Otro Resultado de Mintal, donde hablamos justamente del impacto del apoyo familiar en el deporte. En este capítulo especial, Ignacia Muñoz comparte en primera persona su experiencia, su camino y lo que significa tener una familia que cree en ella.

Niños con comportamientos problemáticos: comprender algunos factores comunes desde una perspectiva cognitivo conductual

La psicología cognitivo conductual se enfoca en entender y abordar los comportamientos problemáticos en niños desde una perspectiva integral que considera tanto los aspectos cognitivos como conductuales. Profundizando en cada factor que puede influir en estos comportamientos, podemos comprender mejor cómo intervenir para promover un desarrollo saludable en los niños. El comportamiento problemático en niños, como los berrinches y estallidos frecuentes, puede ser desconcertante. Sin embargo, entender las causas subyacentes es crucial para abordar eficazmente estos desafíos. A continuación destacamos algunos factores comunes que pueden influir en estos comportamientos: Ansiedad: Los niños ansiosos pueden experimentar dificultades para manejar sus emociones, lo que puede manifestarse en comportamientos disruptivos como berrinches frecuentes o actitudes desafiantes. La presión escolar y las situaciones que desencadenan su ansiedad pueden ser desafíos significativos. Es fundamental ayudar a estos niños a desarrollar estrategias de afrontamiento efectivas para manejar su ansiedad y regular sus emociones. TDAH: El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no solo afecta la capacidad de atención de los niños, sino también su comportamiento. La impulsividad y la dificultad para cumplir con las tareas pueden llevar a comportamientos desafiantes y agresivos. Es crucial proporcionar apoyo especializado y estrategias de manejo del comportamiento para ayudar a estos niños a desarrollar habilidades de autorregulación. Trastornos del aprendizaje: Los niños con trastornos del aprendizaje pueden experimentar frustración y dificultades para completar tareas escolares, lo que puede provocar comportamientos disruptivos en la sala de clases. Es importante identificar estos trastornos y proporcionar intervenciones específicas para abordar las dificultades de aprendizaje y promover un entorno educativo inclusivo. Problemas del procesamiento sensorial: Los niños con problemas en el procesamiento sensorial pueden experimentar una sobrecarga sensorial, lo que puede desencadenar comportamientos exagerados y desafiantes. Es esencial proporcionar un entorno sensorialmente adaptado y estrategias de autorregulación para ayudar a estos niños a manejar su sensibilidad sensorial y reducir los comportamientos problemáticos. Depresión y trauma: Los niños que han experimentado trauma o que sufren de depresión pueden tener dificultades para regular sus emociones, lo que puede manifestarse en comportamientos desafiantes. Es fundamental ofrecer terapia especializada y apoyo emocional para ayudar a estos niños a procesar sus experiencias y desarrollar estrategias de afrontamiento saludables. Al abordar estos factores desde una perspectiva cognitivo-conductual, los profesionales de la salud mental pueden proporcionar intervenciones personalizadas que promuevan un desarrollo saludable en los niños y les permitan alcanzar su máximo potencial emocional y social.

¿Qué hacer frente a la ansiedad infantil?

Cuando un niño sufre una caída o un golpe sabemos revisar su herida y el procedimiento inmediato a seguir para hacer que se recupere pronto. No obstante, ¿sabemos qué hacer cuando un niño sufre ansiedad? Cada vez, se vuelve más necesario hablar de salud mental en niños y adolescentes. Hoy te contaremos sobre la ansiedad infantil, sus posibles repercusiones y develaremos estrategias y recomendaciones para saber qué hacer frente a la ansiedad infantil. Salud mental en niños y adolescentes Según el Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health, 2020), casi un tercio de los adolescentes en Estados Unidos (EE. UU.) presenta algún trastorno de ansiedad. Por otro lado, estudios epidemiológicos indican que los trastornos de ansiedad son los problemas psicológicos más diagnosticados en niños y adolescentes en España y los de mayor demanda asistencial en las Unidades de Salud Mental (Orgilés et al., 2012). Asimismo, investigaciones afirman que un alto nivel de ansiedad puede generar en el niño o adolescente un impacto negativo en la autoestima, relaciones interpersonales, rendimiento académico, situación familiar y logros ocupacionales. Adicionalmente, pueden coexistir otros trastornos conductuales o de ánimo que den dar paso a trastornos de ansiedad en la adultez o incluso otras psicopatologías (Tayeh et al., 2016). Ansiedad infantil Sabemos que la ansiedad es una respuesta adaptativa frente a una situación percibida como amenazante. Según Beesdo et al. (2009) la ansiedad forma parte de una emoción básica, presente desde la infancia y que se manifiesta en diferentes maneras según la edad. Esto con el objetivo de sobrevivir en el entorno. La manera en la que los niños expresan su ansiedad es muy distinta con respecto a cómo lo hacen los adultos. Esto es producto de algunas limitaciones que pueden presentar, sobre todo con respecto al reconocimiento y expresión adecuada de sus emociones. Y es que, muchas veces, se encuentra limitada por una carencia de lenguaje que puede impedir que dichas emociones sean comunicadas oportunamente. Por esta razón, será de suma importancia el estar pendientes de cualquier signo que pudiera denotar la presencia de ansiedad. Signos que nos informan de la presencia de ansiedad Hay algunos signos que pueden manifestarse y evidenciar la presencia de una situación que genera estrés y ansiedad en el niño. Entre algunos de ellos: Diagnóstico de la ansiedad infantil El diagnóstico de ansiedad infantil debe ser realizado por un profesional y este será en función de los síntomas. Adicionalmente, para evitar un sobrediagnóstico de trastornos de ansiedad en niños (puede confundirse con miedos transitorios o etapas normales del desarrollo), el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, en inglés) amplía el tiempo mínimo en el que se deben presentar los síntomas. Teniendo que presentarse estos en un periodo de al menos 6 meses cuando son menores de 18 años de edad. Asimismo, para poder determinar dicho diagnóstico, hay algunas escalas y herramientas que pueden ser complementadas con el criterio de los padres, niños o el centro educativo. Por otra parte, es importante considerar si los síntomas son o no atribuidos a los efectos fisiológicos de una sustancia o condición médica. Etiología En el caso de la ansiedad en niños, no se puede definir un único factor como el origen de un trastorno. Según Tayeh et al. (2016), algunos de los aspectos que pueden influir en su aparición son: Trastornos de ansiedad infantil más comunes Entre los más frecuentes encontramos, de manera sintetizada, los siguientes: Todos estos trastornos están caracterizados por un nivel de ansiedad exagerado que dificulta el desenvolvimiento normal del niño. Por ello, conviene reconocer herramientas y estrategias que nos permita conocer qué hacer frente a la ansiedad infantil. Salud mental en niños y adolescentes: Tratamiento recomendado en ansiedad infantil Para saber qué hacer frente a la ansiedad infantil es altamente recomendable realizar un tratamiento interdisciplinario oportuno que incluya los siguientes elementos: Nos queda responder a la pregunta: ¿Qué hacer frente a la ansiedad infantil? Recomendaciones de prevención para padres de familia Recomendaciones para el centro educativo Conclusión ¿Qué hacer frente a la ansiedad infantil? En primer lugar, reconocer que es un problema de salud pública que cada vez aqueja a más niños y que puede tener consecuencias muy negativas en el futuro. Es fundamental poder identificar estas situaciones a tiempo y recurrir a un especialista que asesore e intervenga de manera oportuna.

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